Abijah Fowler representa la amenaza externa y el pasado traumático de Mizu, pero también algo más amplio: el choque cultural y las tensiones derivadas del colonialismo y la apertura forzada. No es solo un villano personal, sino una figura que encarna la ambición desmedida, la manipulación política y el poder destructivo de la codicia. Su presencia recuerda constantemente que la historia individual de Mizu está ligada a procesos históricos mayores, como el aislamiento japonés y el miedo a la influencia extranjera.

En términos simbólicos, Fowler representa tanto el origen del dolor de Mizu como las fuerzas externas que desestabilizan identidades y sociedades.